Martes 27 de octubre de 2026
Atributos que debe tener el o la President@ Sustitut@ del desprestigiado INE
Por Abraham Mohamed Z.
Tras el destape de la cloaca en que convirtió al Instituto Nacional Electoral la corrupta Consejera Presidenta Guadalupe Taddie que debe ser penalizada junto con quienes fueron sus cómplices, ahora corresponde a la Cámara de Diputados designar al Consejero o Consejera Presidente Sustitut@ por mayoría calificada o por insaculación.
La gran pregunta es, para limpiar y reconstruir al INE ¿qué perfil con todo lo que esto implica, debe tener el personaje que garantice el desarrollo de campañas políticas para llegar a realizar con tranquilidad y limpieza las mega elecciones del 6 de Junio de 2027?
Y precisamente esa inquietud sobre el perfil, o más bien los atributos que necesita tener el personaje que como Consejero Presidente Sustituto designen los Diputados con la intención de que para bien de México y de todos los mexicanos el INE recupere las funciones de imparcial árbitro electoral para el que fue creado, fue lo que me llevó a indagar “por todos lados y con mucha gente” cuales son esas características, conocimiento, experiencia, vínculos políticos, etc. etc. no para tener al Consejero Presidente perfecto, pero sí el mejor de todos los que pretendan serlo.
Para empezar, te diré que muchas voces coinciden en que la clave no es que quien llegue a la presidencia del INE sea cercano al gobierno, a la oposición o a una determinada corriente política, sino que debe tener la capacidad de garantizar la autonomía de la autoridad electoral, aplicar la ley sin favoritismos y generar confianza pública en los resultados de la votación.
Tendrá que conducir una institución sometida a presiones políticas, restricciones presupuestarias, controversias sobre las reglas electorales y una exigencia ciudadana de transparencia.
Conviene distinguir dos cosas: una elección puede ser legalmente válida y, aun así, generar desconfianza en una parte de la ciudadanía. Por eso, el objetivo debe ser tanto la honestidad efectiva de los comicios como la credibilidad de los procedimientos y sus resultados.
Pero ubiquémonos en los atributos que ojalá tenga el Consejero Presidente Sustituto del INE:
1.- Debe tener una independencia política real, no actuar bajo instrucciones de la Presidencia de la República, de Morena, del PAN, del PRI, de Movimiento Ciudadano ni de ningún otro partido. Debe poder tomar decisiones que incomoden a cualquier fuerza política cuando la ley así lo exija.
2.- No basta con declararse neutral, sino ser verdaderamente imparcial. Su trayectoria debe mostrar que ha actuado sin favorecer a quienes lo propusieron, ni perjudicar a sus adversarios.
3.- Habrá de tener experiencia electoral y capacidad técnica. Debe conocer la organización de elecciones, el padrón electoral, la fiscalización de campañas, la capacitación de funcionarios de casilla, el cómputo de votos y los procedimientos para resolver irregularidades. La experiencia jurídica y administrativa también es fundamental.
4.- Su integridad personal tiene que estar reconocida y su transparencia patrimonial y familiar también. Debe someterse a una revisión rigurosa de conflictos de interés, relaciones profesionales y políticas relevantes, así como de su actuación en cargos anteriores. Cualquier señalamiento debe investigarse con evidencia y debido proceso, no mediante acusaciones sin sustento.
5.- Debe defender las atribuciones del INE con firmeza frente a presiones gubernamentales, partidistas, empresariales o de grupos criminales y proteger al personal electoral amenazado.
6.- Para que haya transparencia verificable debe facilitar la observación electoral, publicar acuerdos y criterios, explicar decisiones controvertidas y asegurar que los procedimientos de cómputo y fiscalización puedan ser auditados conforme a la ley.
7.- El Consejero Presidente Sustituto debe tener capacidad para construir consensos sin sacrificar la legalidad.
Debe escuchar a todas las Consejerías, Partidos, Autoridades locales y Organizaciones Ciudadanas, pero sin convertir el consenso político en una condición para hacer cumplir la ley.
Ah…te quiero dejar constancia de que estos criterios corresponden a los principios institucionales que el propio INE reconoce: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.
En lo referente a antecedentes profesionales estarás de acuerdo en que no existe ninguna profesión que garantice la independencia, por lo que en éste tema me remitiré a considerar que lo importante es evaluar la trayectoria y los hechos comprobables de cada aspirante:
-Ser Especialista en Derecho Electoral.
-Tener conocimiento Constitucional, autonomía de criterio y respeto a las resoluciones judiciales.
-Ser funcionario electoral de carrera.
-Contar con experiencia organizando elecciones y resolviendo problemas operativos sin subordinación partidista.
-Ser Académico o Investigador.
-Aplicar dominio técnico, rigor metodológico y no tener conflictos de interés que comprometan su actuación.
-Trabajar como servidor público con experiencia administrativa.
-Estar capacitado para manejar presupuestos, personal, auditorías y procedimientos de contratación con transparencia.
Pero es de advertirse que una persona podría reunir varias de estas características. Lo que no debería hacerse es confundir un gran currículum con una garantía automática de imparcialidad.
Y para comprobar que para la selección del mejor pretenso a Consejero Presidente del INE es realmente independiente, habrá de pasar las pruebas de examinar sus decisiones anteriores, sus relaciones políticas relevantes, los posibles conflictos de interés y desempeño profesional.
Por todo lo que ya te enteraste la selección para tan trascendental responsabilidad no debería basarse únicamente en quién propone a cada aspirante, sino que debe fincarse en evidencia pública sobre su trayectoria, sus decisiones y su capacidad para actuar con independencia.
ADENDUM
Para que las elecciones de 2027 y 2030 se desarrollen con mayor limpieza, el perfil deseable para Presidente Sustituto del INE es el de una persona con experiencia electoral comprobada, independencia frente a todos los partidos, integridad verificable, firmeza institucional y disposición a someter sus decisiones al escrutinio público.
Pero hay una precisión importante: ninguna persona, por honesta que sea, puede garantizar por sí sola elecciones limpias. También hacen falta un Consejo General que delibere con autonomía, funcionarios profesionales, fiscalización efectiva, controles contra el dinero ilícito, autoridades judiciales independientes y una ciudadanía capaz de vigilar todo el proceso.
mohacan@prodigy.net.mx


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