Miércoles 19 de agosto de 2026
Riesgos de las actuales relaciones México-EU
Por Abraham Mohamed Z.
Conforme van surgiendo más excecrables casos de corrupción que heredó, a la Presidenta Claudia Sheinbaum se le complica más la relación con Estados Unidos, con los riesgos que esto entraña para resolver lo mejor posible para México los delicados asuntos que están brotando.
Desde el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya que destapó la Caja de Pandora, la relación bilateral México-EU se dificulta más y más.
Creo que los temas de Comercio, Seguridad, Narcotráfico, Migración, Soberanía y la presión sobre corruptos funcionarios mexicanos no son problemas independientes, sino que los está vinculando uno con otro el gobierno del Presidente Trump.
Está claro que los mayores riesgos que corre el gobierno de Sheinbaum ante la presión de EU son:
1.-En las negociaciones del T-MEC con desventajas, imposición de Aranceles y afectar el Nearshoring. Reducir la competitividad de las exportaciones mexicanas; frenar inversión nacional y extranjera; provocar incertidumbre para las empresas que operan en cadenas México-EU-Canadá; afectar especialmente al sector automotriz, acero, aluminio y manufactura; generar presiones sobre el Peso, empleo y crecimiento económico.
2.- El combate a los Cárteles y al narcotráfico es el asunto políticamente más peligroso para la Presidenta.
El Presidente Trump quiere resultados comprobados contra los Cárteles, contra el tráfico de Fentanilo, lavado de dinero, tráfico de armas y redes financieras del crimen organizado, aunque se reconoce que el gobierno de Sheinbaum ha incrementado la cooperación y ha entregado a Estados Unidos hasta ahora a 92 importantes delincuentes.
Pero existe una línea roja: México no puede permitir que la cooperación se transforme en subordinación o intervención gringa.
El problema se ha vuelto todavía más sensible porque EU ha designado a varios Cárteles como organizaciones terroristas y ha incrementado su presión sobre nuestro gobierno para que los combata y si no lo hace, veremos que se aumentarán las operaciones gringas de inteligencia, habrá más acusaciones contra funcionarios mexicanos que protegen o toleran al crimen y obviamente se afectará la cooperación bilateral.
Por ello, la estrategia óptima de la Presidenta Sheinbaum para evitarlo es ampliar la cooperación en inteligencia, lavado de dinero, tráfico de armas y extradiciones, pero con absoluta claridad sobre jurisdicción y soberanía mexicana.
3.- Debo reafirmar que la presión estadounidense sobre políticos y funcionarios mexicanos h aumentará más sino se atienden las peticiones que hace.
Ya sabemos que EU les ha cancelado la Visa a muchos funcionarios y políticos mexicanos, incluido Andrés Manuel López Beltrán, (hijo del ex presidente), caso por el que la Presidenta Sheinbaum respondió acusando que tiene posible intención política y cuestionando que México abriese investigaciones únicamente por una decisión estadounidense.
En realidad, esto no parece que el gobierno de Trump limite su presión a la política Migratoria o de Seguridad, sino que para ampliarlas puede utilizar las Visas, o investigaciones financieras, cooperación judicial y acusaciones contra funcionarios y políticos, lo cual ya hace.
Por esto, el riesgo para Sheinbaum es doble:
Si responde débilmente, puede proyectar ante los mexicanos pérdida de soberanía.
Si responde agresivamente, puede deteriorar la cooperación con Estados Unidos precisamente cuando necesita negociar Seguridad y T-MEC.
La salida más inteligente sería separar los casos individuales de la relación bilateral, exigir evidencia cuando existan acusaciones y permitir que las instituciones mexicanas investiguen cualquier señal objetiva de delito, independientemente de quién sea el involucrado.
4.- La Migración sigue siendo uno de los principales instrumentos de presión de Trump sobre México.
Nuestro gobierno ha demostrado capacidad para contener flujos migratorios hacia la frontera norte y ha desplegado fuerzas adicionales en sus fronteras.
Pero existe un problema estructural: México no puede convertirse indefinidamente en país de contención de la política migratoria estadounidense.
Si el flujo vuelve a aumentar, Washington puede responder con nuevas medidas fronterizas; deportaciones masivas; presión sobre nuestro país para aceptar más migrantes; condicionar acuerdos comerciales y acusarnos de que no controlamos adecuadamente su frontera.
El riesgo es que México termine pagando un elevado costo humanitario, presupuestal y político por resolver un problema que tiene componentes tanto estadounidenses como regionales.
5.- La cuestión de la soberanía mexicana es el problema transversal.
La Presidenta necesita cooperar con Estados Unidos sin permitir que la cooperación se convierta en dependencia.
La situación regional demuestra que Washington está adoptando una política de seguridad mucho más agresiva. Estados Unidos ha ampliado sus acciones contra organizaciones criminales en América Latina y existe la preocupación de que, hasta dónde, pueda extenderse esa estrategia.
Para México, aceptar operaciones militares estadounidenses dentro del territorio sería políticamente explosivo. Pero rechazar toda cooperación también sería contraproducente.
La fórmula que parece más viable es máxima cooperación, con mínima cesión de soberanía.
6.- El problema energético y la inversión también es un frente estratégico.
Estados Unidos necesita a México como plataforma industrial y energética, pero las diferencias regulatorias y las políticas mexicanas en electricidad, hidrocarburos y empresas estatales pueden convertirse en obstáculos para nuevas inversiones.
Debemos evitar que la relación comercial termine limitada a "negociar aranceles". Se requiere convencer al gobierno americano de queseguimos siendo el socio industrial estratégico de Norteamérica, particularmente frente a China.
Ésta es una enorme oportunidad: México puede utilizar la rivalidad Estados Unidos-China para atraer inversión, pero para ello necesita Seguridad Jurídica, Infraestructura, Energía suficiente y reglas estables.
Después de ése amplia prospectiva, considero que no habrá una ruptura entre México y Estados Unidos, sino lo que tendremos será una relación de cooperación conflictiva.
De hecho, en los últimos días se observa precisamente esa paradoja: mientras existen fuertes tensiones políticas por las Visas y por acusaciones relacionadas con funcionarios mexicanos, ambos gobiernos mantienen y buscan fortalecer la cooperación en Seguridad.
Por eso, el desafío fundamental de la Presidenta Sheinbaum durante los próximos meses será evitar que un conflicto en un área contamine todas las demás.
La estrategia sería negociar el T-MEC con pragmatismo y evitar una confrontación ideológica.
Entregar resultados contundentes contra los Cárteles, especialmente inteligencia financiera, lavado de dinero, precursores químicos y tráfico de armas.
Mantener cooperación operativa con EU, pero sin aceptar acciones de los gringos en nuestro territorio.
No proteger a ningún funcionario si hay pruebas en su contra, pero tampoco aceptar acusaciones estadounidenses sin elementos para investigarlo.
En Migración negociar un esquema regional permanente y no solamente responder a cada crisis.
Y comercialmente fortalecer simultáneamente las relaciones con Canadá, Europa, Asia y América Latina para bajar la dependencia de los Estados Unidos.
La Presidenta enfrenta una disyuntiva muy delicada porque en éstos tiempos, México necesita a Estados Unidos más de lo que Estados Unidos necesita a México en determinados ámbitos, pero Estados Unidos también necesita a México para Seguridad, Migración, Manufactura, Comercio y Competencia frente a China.
La clave estará en convertir esa interdependencia en poder negociador mexicano.
ADENDUM:
Si la Presidenta Sheinbaum consigue hacer esto que acabas de leer, puede preservar el T-MEC, atraer inversión y mantener la cooperación de Seguridad sin sacrificar Soberanía.
Si fracasa, el escenario más peligroso no sería una ruptura diplomática, sino algo más gradual que simultáneamente serían: más aranceles, menor inversión, presión sobre funcionarios, acusaciones de corrupción-narcotráfico, mayor presión migratoria y pérdida de confianza.
Esa combinación sin duda se convertiría en un serio problema económico y político para la Presidenta Sheinbaum y su Partido-Movimiento-Morena, de cara hacia las elecciones del 2027.
mohacan@prodigy.net.mx

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