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H, Matamoros, Tamaulipas:


Trump y el T-MEC

 Miércoles 1 de julio de 2026


PALACIO

Por Mario Díaz

 

                                          Trump y el T-MEC

-Sin notificación oficial de retiro, hoy inicia la ronda revisora del acuerdo trilateral

-Si Estados Unidos mantiene su postura, el Tratado será analizado anualmente

-La Unión Americana no necesita de los productos mexicanos y canadienses: Trump

 

H. Matamoros, Tamaulipas.-Aunque de manera virtual, hoy inician las negociaciones para definir el rumbo del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, sin descartar, por supuesto, posteriores entrevistas personales.

Por lo pronto, la ausencia de notificación en el plazo reglamentario ahuyentó al “fantasma del retiro” por lo que la ronda negociadora versará en dos probables acuerdos: uno, extender el T-MEC por 16 años más o; dos, revisar el intercambio comercial anualmente durante los próximos diez años.

Con respecto a lo anterior, la postura de México es extender el tratado comercial por los siguientes 16 años, tal y como lo establece el documento oficial signado por la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO en manos del secretario de Economía MARCELO EBRARD CASAUBÓN.

En contraparte, como es del dominio público, en reiteradas ocasiones el mandatario de los Estados Unidos, DONALD TRUMP, ha manifestado su rechazo a la extensión automática, lo que, en consecuencia, coloca al país de las barras y las estrellas en el escenario de revisión anual de los acuerdos del tratado cada año.

En esa eventualidad, México, Estados Unidos y Canadá habrían de trabajar “tiempo extra” para analizar, evaluar y resolver las revisiones anuales toda vez que las modificaciones a las reglas originales en el acero, por ejemplo, requieren de largos procesos lo que podría generar preocupación e incertidumbre entre los inversionistas de los tres países integrantes del T-MEC.

Para buena fortuna del gobierno de la Cuarta Transformación, la relación comercial entre México y la Unión Americana contempla que el 85 por ciento de los productos mexicanos se comercian sin aranceles, por lo que sólo el 15% de la exportación nacional estaría sujeta a los lineamientos de los nuevos acuerdos del Tratado.

Por lo tanto, reviste especial interés la ronda negociadora inicial entre los representantes de México, Estados Unidos y Canadá, en el entendido de que ninguno de los integrantes del T-MEC contemplan retirarse, pero habrán de discutir las nuevas formas de intercambio comercial.

Como si fuera hoy todavía es recordado el anuncio que hiciera el presidente DONALD TRUMP a inicios de su segundo período como inquilino de la Casa Blanca en el sentido de que impondría un arancel generalizado del 25% a toda mercancía procedente de la república mexicana.

Vale la pena precisar que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a partir del uno de julio de 2020 reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) acuerdo que entró en vigor el uno de enero de 1994.

El T-MEC surge de una renegociación entre los países integrantes con el objetivo de adaptar la actividad comercial de la industria automotriz a las condiciones propias del siglo XXI, como el aumento del requisito de contenido regional del 62.5% al 75% para evitar aranceles.

Asimismo, se integraron nuevas normativas estrictas para proteger los derechos laborales y promover prácticas ambientales sustentables, lo cual, por supuesto, forman parte de los acuerdos vigentes pero que estarán en revisión a partir del presente mes.

Expertos en la materia consideran que a ninguno de los integrantes del T-MEC les conviene reemplazar el acuerdo trilateral por tratados bilaterales debido a que las cadenas de suministro de industrias clave, como la automotriz o la agrícola, por ejemplo, están profundamente integradas.

Por otra parte, aunque eso ya no podrá suceder porque ninguno de los países presentó en tiempo y forma su retiro del Tratado, si el T-MEC terminara o no se renovara, México perdería el acceso comercial preferencial con Estados Unidos y Canadá, lo que, obviamente, representaría un fuerte golpe económico al presentarse la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas.

Además, tal eventualidad provocaría la depreciación del peso, generaría mayor inflación y riesgo de desempleo, principalmente en sectores clave como el automotriz y el agropecuario.

¿Cómo la ve?

 

DESDE EL BALCÓN:

I.-A partir de hoy y hasta que se agote el tiempo de las negociaciones estará por verse si en realidad el gobierno de los Estados Unidos no necesita de los productos mexicanos y canadienses, tal y como en su momento lo externó quien despacha desde el salón Oval de la Casa Blanca. 

Y hasta la próxima.

mariodiaz27@prodigy.net.mx

 

 

 

 

 


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