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H, Matamoros, Tamaulipas:


Injerencia y soberanía

 Lunes 8 de junio de 2026


PALACIO

Por Mario Díaz

 

                   Injerencia y soberanía

-Términos de moda en el conflicto bilateral entre México y los Estados Unidos

-Discurso de la Presidenta y revirada del embajador norteamericano “tensó la liga”

-A pesar de la negativa, el crimen organizado ha violentado la soberanía interna

 

H. Matamoros, Tamaulipas.-Como consecuencia de la crisis política nacional e internacional que enfrenta el gobierno de la Cuarta Transformación, dos términos han ocupado generosos espacios mediáticos en las últimas semanas: la soberanía y el injerencismo.

La solicitud de detención con fines de extradición de 10 políticos morenistas por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos es el tema de moda que ha dado paso a la retórica oficial desde Palacio Nacional que invoca la defensa de la soberanía nacional y la no intervención extranjera en asuntos internos.

Independientemente de la definición real de ambos términos y sus alcances legales y mediáticos, la realidad es que se ha generado un amplio debate y, por supuesto, el tema ha polarizado la opinión pública dando paso a distintas lecturas.

La crisis política que mantiene tensa la relación bilateral entre los gobiernos de México y los Estados Unidos se acentuó con la discrepancia de criterios de la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO y el embajador de los Estados Unidos en México, RONALD JOHNSON, luego de que la mandataria nacional externara en mitin multitudinario que “México no es piñata de nadie”.

“Cada momento que dedicamos a convertir este desafío de seguridad en una discusión política, es una oportunidad perdida”, fue la revirada del representante del presidente DONALD TRUMP en la república mexicana.

“Es importante que el embajador se quede en el tema bilateral y que respete los asuntos internos”, fue la respuesta de la jefa del Ejecutivo federal al responder el “dardo envenenado” de JOHNSON, invocando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Como es del dominio público, con el aval de un Gran Jurado, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha solicitado al gobierno mexicano la detención con fines de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, RUBÉN ROCHA MOYA, y del senador morenista ENRIQUE INZUNZA, y otros ocho ex funcionarios acusados de narcotráfico por fiscales norteamericanos.

La respuesta de la mandataria nacional se centra en la exigencia de pruebas para ser analizadas y evaluadas por la justicia mexicana, antes de proceder en contra de los ciudadanos reclamados.

Justo en esa postura es donde surge la primera polémica y división de opiniones. Por un lado, se exigen las evidencias probatorias de culpabilidad de los funcionarios morenistas y, por el otro, la 4 T exhibe una postura distinta con los más de 90 extraditados a los Estados Unidos sin la entrega ni exigencia de pruebas de responsabilidad.

¿Pero qué es la soberanía y el injerencismo?

Veamos:

La soberanía es el poder supremo, absoluto y perpetuo de un Estado para gobernarse a sí mismo, tomar decisiones y administrar su territorio sin interferencias de otros países. En las democracias modernas, este poder reside fundamentalmente en el pueblo y se ejerce a través de sus representantes y leyes.

Etimológicamente, la palabra proviene del latín “superanus”, que significa “estar por encima de todo” o “el nivel más alto”, sin nada superior por encima de él.

La soberanía se divide en dos vertientes fundamentales: la Soberanía Interna y la Soberanía Externa. También, existen dos tipos de soberanía: la Soberanía Popular y la Soberanía Nacional.

La Soberanía Interna es la capacidad del Estado para mantener el orden, hacer cumplir sus leyes y regular la vida de sus ciudadanos dentro de sus fronteras, siendo la Constitución la norma jurídica suprema.

La Soberanía Externa es la independencia y el reconocimiento de un país en el ámbito internacional. Implica que ningún Estado extranjero puede mandar o intervenir en los asuntos internos de otro.

En ese contexto, no es faltar a la objetividad afirmar que México con el gobierno de la Cuarta Transformación ha perdido la Soberanía Interna, ante la incapacidad para mantener el orden y hacer cumplir sus leyes tal y como lo demuestra el dominio del crimen organizado en distintos territorios de la geografía mexicana.

Respecto al injerencismo, es la acción deliberada de un Estado o actor internacional que interfiere, se entromete o ejerce presión en los asuntos internos de otro país, buscando imponer su voluntad y vulnerando su soberanía.

Desde un enfoque político, el injerencismo se manifiesta desde opiniones y presiones diplomáticas hasta la promoción de agendas partidistas extranjeras en territorios soberanos. Desde el punto legal y teórico, atenta directamente contra el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos. Enfrenta el rechazo institucional por fomentar la desestabilización nacional a través de grupos de interés externo, exigiendo el respeto a los marcos jurídicos internos.

No queda del todo claro si el reclamo de ciudadanos mexicanos por haber cometido delitos en la Unión Americana con base en sus preceptos jurídicos, debiera catalogarse como intervención extranjera en el caso concreto de la solicitud de detención con fines de extradición de 10 ex funcionarios morenistas.

¿Cómo la ve?

 

DESDE EL BALCÓN:

I.-Todo hace indicar que el gobierno de la 4T está “jugando con fuego” en su afán de proteger a RUBÉN ROCHA MOYA y ENRIQUE INZUNZA, y demás implicados y reclamados por el gobierno de los Estados Unidos.

Lo peor del caso es que Morena-gobierno exhibe su doble rasero para medir al exigir pruebas de los morenistas acusados y extraditar ipso facto a más de noventa procesados en México.

Ni hablar.

Y hasta la próxima.

mariodiaz27@prodigy.net.mx

 

 

 

 


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