Martes 23 de junio de 2026


Ciudad de México.-Con la llegada de la Inteligencia Artificial, se calcula que son 300 millones de empleos los que se van a transformar alrededor del mundo, por lo menos para el año 2030, señaló Carlos Ibarra, Catedrático del Instituto Tecnológico y de estudios Superiores de Monterrey., quien precisó que el impacto de la tecnología va a ser equivalente a 15 trillones de dólares, para el mismo año.
En reunión de trabajo con integrantes del Club Primera Plana, que dirige Virgilio Arias Ramírez destacó que con el arribo de la IA, el futuro ya nos alcanzó, “estamos en un momento muy parecido a cuando teníamos carretas con caballos y de repente, Henry Ford empezó a popularizar el automóvil hecho en serie”, lo que afectaría a los trabajadores que fabricaban las carretas.
Sin embargo, carpinteros, herreros, armadores, entre otros, tuvieron que evolucionar y capacitarse para adaptarse a su contemporaneidad y trabajar en la fabricación y manejo de automóviles.
Carlos Ibarra advirtió que, con la creciente aplicación de la Inteligencia Artificial en diversas actividades, entre las que se encuentra el periodismo, solo hay dos opciones, “o nos subimos en la ola de esta tecnología, o nos hundimos en el barco de lo que está dejando de ser”.
Sobre el roll que juega la IA en la tarea de comunicar, comentó que poco a poco, el periodismo tradicional como lo conocemos, está siendo desplazado; precisó que en las redacciones, actualmente, 7 de cada 10 periodistas de las nuevas generaciones, están utilizando Inteligencia Artificial y, solamente 3 de cada 10 que la están utilizando, están entrenados para ello.
Tras asegurar que esta transformación tecnológica está creciendo 10 veces más rápido que todas las anteriores el también catedrático de la Universidad Anáhuac México, refirió que todos los medios que conocemos como La Jornada, El Heraldo, noticiarios de radio y televisión entre otros, tienen una versión digital, porque si no la tuvieran, estarían condenados a desaparecer. Agregó que actualmente, casi todos los medios, son digitales de nacimiento, o se han transformado.
Alertó que actualmente en todo el mundo se padece una infodemia (sobreinformación no constatada o falsa, que surge en momentos intensos de la política y de la salud, entre otros rubros), que por lo general desorienta y propicia decisiones equivocadas de los receptores.
Explicó que para muchos jóvenes un celular es el medio para informar, y no investigan cuál es la fuente de la información, ni su veracidad. “Nos estamos enfrentando a una comunicación dirigida a generar impactos en lo emocional, no a informar, tanto dentro del el gobierno, como fuera de él”, apuntó.
Ante periodistas de diversas entidades del país, adscritos al Club Primera Plana, Carlos Ibarra, quien cuenta con larga trayectoria profesional en ejercicio periodístico, subrayó que entre los retos que enfrentan los comunicadores está la capacitación sobre el manejo esta tecnología avanzada, para no quedar en el rezago en la importante tarea de informar a la sociedad; “o nos subimos a este tsunami, o dejamos que nos aplaste”, advirtió.
Detalló que en el proceso de aprendizaje de la Inteligencia Artificial, se deben considerar cuatro fases de métodos:
La fase uno es la Negación, es decir, no creer que la IA puede hacer reportajes, crónicas y notas, entre otros géneros periodísticos. La realidad actual, es que si se le enseña a hacer notas, con los componentes necesarios, la Inteligencia Artificial podrá realizar cualquier trabajo periodístico.
La fase dos es la Exploración, etapa en la que “nos ponemos a jugar con ella”.
La siguiente fase es la Adopción, etapa en la que, aún involuntariamente la estamos utilizando todos los días con el uso de un modelo automatizado como Waze o Google.
La fase final es la implementación, que es cuando se decide utilizar la IA como una herramienta de apoyo para nuestro trabajo.
Carlos Ibarra reiteró que el futuro ya está presente y exhortó a los asistentes a utilizar la tecnología a nuestro favor
Debemos usar la tecnología a nuestro favor, “se trata de utilizar los últimos avances tecnológicos como una herramienta para fortalecer nuestro trabajo, verificar siempre datos y narrativas, generar historias atractivas y trascendentes , así como perfeccionar y actualizarnos en el ejercicio periodístico”, consideró.