Domingo 14 de septiembre de 2025
Letras de Arenas
Pepe Arenas, presenta:
“Las Peripecias, por P. Périz Copio”
POLÍTICA
Estaba por despedirme,
para ganarle a la lluvia torrencial que nos está agobiando en esta temporada,
que parece cada año más intensa, seguramente por el tema del Cambio Climático,
cuando llegaron mis primos Martina Périz –a la que no veía hace no sé cuantos
meses– y Domingo Périz, hijo de mis tíos Arnoldo y Mariana, en cuya casa comí,
por su amable invitación.
Con mi primo Domingo
llegó Noé Noguerón, su compañero y amigo, ambos estudiantes de la carrera de
Politología. Me quedé otro rato para saludarlos y saber de ellos.
Los recién llegados no
habían comido, así que mi tía se acomidió y encendió nuevamente las ollas, y
Amalia, una de mis más queridas parientes, maestra de Primaria, madre soltera
de Fátima, se ofreció a disponer los platos y cubiertos para ellos.
La conversación me atrapó
y decidí permanecer, aun a riesgo de darme una buena empapada. No había
trascurrido ni media hora, cuando, no recuerdo con precisión cómo, pero como
era de esperarse, hablamos de política, en particular de la iniciativa que hoy
está de moda: la reforma electoral.
— Ay, no, yo no quiero
saber nada de política, mucho menos de políticos, no se diga de partidos. Me
declaro apolítica.
— Pues mi querida Amalia,
a reserva de que aquí los estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas
opinen, te digo, desde mi humilde opinión como egresada de la de Derecho, que
esa es una expresión precisamente política.
— Martina tiene razón,
tía: todos somos sujetos, pasivos o activos de la política, porque vivimos en
una organización social basada en principios políticos, si bien no lo saben
todos sus miembros. Desde el momento en que hay un orden jurídico que nos rige,
querámoslo o no, somos sujetos de esos principios, así prefieras no participar
o mantenerte al margen.
— Bien dices Domingo, ya se ve que
has aprendido lo que te enseñan en la facultad. Muchas, muchísimas personas,
piensan que con acudir durante las elecciones a votar, ya están cumpliendo su
papel de ciudadanos, lo que es un acto político; sin embargo, los que no acuden
a las urnas, los que prefieren abstenerse, por ese solo hecho, están actuando
políticamente, ¿es así Domingo?
— Efectivamente, tío Arnoldo. Y lo
que tememos, no sólo Noé y yo, sino muchos compañeros de la carrera, y
seguramente más y más personas ajenas a las cuestiones electorales, es que la
tal reforma tiene el trasfondo que podemos imaginar: modificar lo necesario
para que se mantenga en el poder el oficialismo, y no por un sexenio más, sino
por muchos por venir. ¿Verdad Noé?
— Sí, así es. Ayer mismo el profesor
Matías Flores, que nos enseña Modelos Democráticos, lo decía: hay muchos
ejemplos a nivel mundial que son prueba histórica de que una vez llegados al
ejercicio de poder político, así sea por la vía electoral, quienes lo asumen ya
no quieren dejarlo y para ello modifican las reglas para permanecer, y si las
mayorías se abstienen, son ellos los que ganan.
Estuve
a punto de expresar mi opinión, cuando escuchamos los primeros truenos
celestiales y me vi corriendo en medio del aguacero, así que preferí
despedirme. Mientras esperaba el Metro, habiendo salvado apenas la lluvia,
saqué mi credencial de elector y noté que ya no está vigente. Iré el lunes a
renovarla.
josearenasmerino@gmail.com

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