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H, Matamoros, Tamaulipas:


DEMOCRACIA

 Lunes 4 de agosto de 2025


Letras de Arenas

Pepe Arenas, presenta:

“Las Peripecias, por P. Périz Copio”

DEMOCRACIA

Como antes lo he dicho, somos tantos los Copio –y no menos los Périz–, que frecuentemente ocurre que celebramos cumpleaños cada mes, y hasta cada semana. Apenas el sábado anterior estuve en casa de mis parientes, mi tío Heriberto Copio y Lupita, su querida esposa, y ayer regresé para celebrar el cumpleaños de mi tía política Esperanza, esposa del tío abuelo Justino Copio, papá de Heriberto.

Le pregunté a Lupita cuáles son las flores que más le gustan a la cumpleañera y me dijo que las gladiolas, que, por cierto, a mí me gustan también, así que antes de llegar pasé al mercado y pedí dos docenas, pero rojas, no blancas pues son festivas, según creo.

A las once de la mañana toqué el timbre y me abrió Liliana Copio, mi prima, hija del tío Heriberto que, como antes dije, fue policía muchos años y ya jubilado, es director de servicios de seguridad en un banco nacional, cuyo nombre no repito para no hacer publicidad gratuita. Ella es maestra de Primaria, lo que también ya referí, madre soltera de Carmelita y Raúl, preadolescentes.

Luego de los saludar a los presentes y felicitar a la festejada, le entregué las gladiolas que mucho me agradeció. Estábamos iniciando la conversación, poniéndonos al día, cuando sonó nuevamente el timbre y tuvimos una muy grata sorpresa: llegó Saúl Copio, el otro hijo de Heriberto y Lupita, a quien hace un montón de años no veía, desde su boda, recordé. Con él llegaron Laura, su esposa, y dos lindos sobrinos a quienes no conocía, Carlitos y Daniel, de 7 y 5 años. “Sigue creciendo la familia” pensé.

Saúl es doctor en Biólogo Ambiental, su esposa fue su alumna en la carrera y es especialista en Oceanografía, razón por la cual viven en La Paz, Baja California Sur.

Un rato después, Liliana nos avisó que para celebrar a la tía Esperanza, haría un pastel y preguntó qué preferíamos, si uno de chocolate o de fresa.

Casi al unísono, Saúl y Carmelita dijeron ¡de fresa, de fresa!; pero Laura y Heriberto dijeron que no, que de chocolate.

— Mamá, nosotros dijimos primero, no se vale. Lo queremos de fresa, ¿verdad tío?

— Pero tu abuelo y tu tía Laura dicen que mejor de chocolate, y hay que darle gusto a la mayoría, no voy a hacer dos pasteles hijita.

— ¿Qué tal que dejamos que elija la festejada? Tú dinos de cuál sabor tía Esperanza— propuso Lupita.

— Hm, no, no estoy de acuerdo— intervino mi tío Justino—, esa sería una decisión parecida a una imposición, lo que procede es que decida la mayoría, como dijo Liliana eso sería democrático.

En ese punto arrancó la controversia. Saúl dijo:

— Tío, eso está pasando de moda, ya no hay democracia.

— Que seas biólogo no significa que no hayas cursado la preparatoria, donde nos enseñan los principios legales y políticos. Seguro recuerdas que la democracia proviene de los términos “Demos”, pueblo y “Kratos”, poder o gobierno; es decir, que es el pueblo, o sea, la gente, que mayoritariamente, decide quién tiene el poder.

— Pero, a ver, tío, si el Kratos, es decir, el poder, lo tiene el gobierno, cómo es que sólo poco más de treinta millones lo eligieron, cuando somos casi cien millones de votantes.

— Pues muy simple, Saulito: de esos cien millones, los otros partidos no reunieron más que los que votaron por el partido ganador, y ya está.

— Entonces no es mayoría tío— inquirió Laura.

— Sí hija, es mayoría, aunque en estricto sentido pareces tener la razón, sólo que si quienes se abstuvieron de votar son la mayoría, pero decidieron no ejercer su derecho a elegir y no votaron, es por eso que tenemos el gobierno que merece el pueblo, nos guste o no. Quizá en las siguientes elecciones reflexionen…

Mientras escuchaba los argumentos y explicaciones, que se prolongaron por un rato, mi tío Heriberto salió y media hora después regresó con tres pasteles, uno de fresa, otro de chocolate y otro de tres leches.

— Asunto resuelto— dijo cuando los puso sobre la mesa.

Sí, lo resolvió, pero yo habría preferido uno de moka.

josearenasmerino@gmail.com


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